
Ayudamemoria para Pedro
• "Defiendo el rigor y la exigencia en los interrogatorios."
Esta fue la frase medular que el dictador Juan María
Bordaberry escribió en 1975 en respuesta a la carta que le
había enviado el profesor canadiense Kenneth Golby
pidiéndole que ordenara el cese de la tortura y los malos
tratos a los presos políticos uruguayos. Golby escribió esa
carta motivado por las denuncias que, desde el Tribunal
Russell, en Roma, y después desde Buenos Aires -cuando ya
las autoridades de la dictadura no lo dejaban salir de
Argentina- había difundido por todo el mundo Zelmar
Michelini y que el propio Bordaberry, en su respuesta, no
hizo más que confirmar.
• Zelmar Michelini y Héctor
Gutiérrez Ruiz fueron secuestrados el 18 de mayo de 1976 y hasta que
dos días después aparecieron sus cadáveres, nada se supo de ellos.
Hubo gestiones de autoridades de todo el mundo reclamando la aparición
con vida de ambos legisladores. Bordaberry no sólo no se solidarizó
con los familiares de las víctimas después del 20 de mayo ni condenó
los asesinatos, sino que durante esos dos días no hizo gestión alguna
y guardó el más absoluto de los silencios.
• El 30 de setiembre de 1974 fue
asesinado en Buenos Aires el general Carlos Prats, que había sido
comandante en jefe del Ejército en Chile durante el gobierno de
Salvador Allende. En 1976, el mismo año que Michelini y Gutiérrez
Ruiz, fue asesinado el ex presidente boliviano Juan José Torres. En
los mismos días que Michelini y Gutiérrez Ruiz, fue secuestrado en la
capital argentina el médico uruguayo Manuel Liberoff, que sigue
desaparecido. Wilson Ferreira Aldunate apenas pudo escapar a los
mismos asesinos de Michelini y Gutiérrez Ruiz y logró asilarse en la
embajada de Austria. Parece bastante improbable que todos ellos
tuviesen en su poder el oro de los Mailhos u otros fondos de los
tupamaros. Además de los testimonios que ha habido sobre cada uno de
esos casos y las investigaciones realizadas, es mucho más verosímil
pensar que sin la intervención de la dictadura de Jorge Rafael Videla
y de las de Chile, Bolivia y Uruguay esos crímenes no hubieran
ocurrido.
Fuente:
Brecha 6.10.2006
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