
BORDABERRY
Un Aplauso Vergonzoso
EDITORIAL
Que la Convención del Partido Colorado haya aplaudido la
invocación del “coraje” de Pedro Bordaberry, además de ser
un baldón para esa colectividad política, lo que más
sorprende y horroriza es que ahí, en ese momento no haya
surgido ni una voz condenando la dictadura, y por ende, sus
esbirros.
Esto empuja a este ya menguado
Partido a los arrecifes del fracaso y el suicidio político. Si sueñan
con que la situación política en el Uruguay se va a revertir por la
derecha (de allí el dragoneo con lo peor de las Fuerzas Armadas, y
digámoslo, del Ejército de Tierra) están muy errados; este proceso de
cambio iniciado se va a consolidar y profundizar.
Más de un millón de uruguayos
votaron por una alternativa de cambio, este se está dando en
democracia y con la gente. Su profundización es parte de un proceso de
concientización de la ciudadanía, a la vez de comprobación por parte
de la misma del desguace que ambos partidos en el poder han realizado
sobre el Estado, partidizándolo, transformando el ejercicio del
Gobierno en pactos, arreglos y el vulgar “reparto del 3 y 2 “, así se
aseguraban la gobernabilidad. Juegan al desgaste del gobierno, unos
con una táctica y otros con otra. El llamado Partido Independiente no
es ajeno a la misma, coinciden en el método, el del hacha que hiere.
Hiere al árbol. Hoy una lasca, mañana otra, y así lo debilitan.
Señores: sáquenselo con peine
fino; no habrá marcha atrás en los Derechos Humanos, la jurisprudencia
va a actuar en el país, y también en lo internacional. Estamos ante
delitos de lesa humanidad. A los presos se nos procesó por la Justicia
Militar, defensorías militares, custodia interna y externa militar, y
no se nos aplicó el Código de La Haya en cuanto deberíamos ser
considerados prisioneros de guerra, con derechos y garantías
inherentes al código. Eso lo corroboró la Cruz Roja Internacional en
las visitas al Penal de Libertad y Punta Rieles.
Exportaron la represión a nivel
continental y mundial -el asesinato de Trabal no se ha investigado
debidamente.
Fraguaron intentos de planes bélicos como el “Chalet de Sussi” para
justificar la necesidad del aparato represivo.
Crímenes, barbarie, corrupción, desvío de fondos, endeudamiento
ilimitado, abuso de poder, violaciones de normas y códigos de todo
tipo y signo...
Tendrían que responder; y los
que dicen “estamos podridos del pasado” ¡ojo! O es complicidad
inocente o vergonzante, cuando no una cuerda de salvación para quienes
están hundidos en el lodo y el barro de la ignominia con toda esa
mugre que se abraza al Partido Colorado.
Así les va a ir. ¡Ah, no sueñen!
El pueblo uruguayo es muy pacífico, ha aprendido que la violencia
conduce a la violencia; pero también ha demostrado “poner los huevos
arriba de la mesa” cuando se juega el destino de sus hijos, de la
democracia, de la Patria misma.
Dari Mendiondo Bidart
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