
¿
Alguien Sabe la Verdad ?
ROGER RODRÍGUEZ (*)
El 5 de octubre de 1976, una
veintena de uruguayos secuestrados en Argentina y torturados en el
centro clandestino Automotores Orletti fueron trasladados, desde el
aeroparque Jorge Newbery a Montevideo, en el C-47 del vuelo 511 del
Transporte Aéreo Militar Uruguayo (TAMU).
La existencia de ese vuelo, que
pilotearon los oficiales Walter Pintos, José Pedro Malaquín y Daniel
Muñoz de la Fuerza Aérea Uruguaya (FAU), fue denunciada en artículos
que publiqué en el año 2002: el 14 de marzo en Posdata Folios y los
días 17 de marzo, 9 de junio y 2 de setiembre en La República.
Ese vuelo y el destino sufrido
por sus pasajeros era uno de los secretos mejor guardados de la
dictadura uruguaya: reconocer semejante traslado significaba aumentar
en 20 nombres la lista de desaparecidos en Uruguay, implicaba confesar
que fueron masivamente ejecutados y que había un cementerio
clandestino.
El dato sobre aquel "segundo
vuelo" me fue confiado por el mismo informante que me aportó los
detalles que permitieron al senador Rafael Michelini ubicar el
paradero de Simón Riquelo, el hijo de 22 días de edad que le habían
quitado a Sara Méndez cuando fue detenida en Buenos Aires el 13 de
julio de aquel 1976.
Sara, como otro grupo de
militantes del PVP, secuestrados aquellos días en Argentina, logró
sobrevivir a Orletti al ser trasladada a Uruguay en un "primer vuelo",
realizado el 26 de julio de 1976, cuyos pasajeros finalmente fueron
procesados por la justicia militar.
La denuncia del "segundo vuelo"
de Orletti fue "ninguneada" por los grandes medios de comunicación e
ignorada por el gobierno del presidente Jorge Batlle, del que Malaquín
era entonces comandante en jefe de la Fuerza Aérea.
El caso tampoco fue mencionado en el Informe Final de la Comisión para
la Paz.
Tres años después, el 8 de
agosto de 2005, el informe sobre desaparecidos elaborado por la Fuerza
Aérea confirmó la existencia de aquel "segundo vuelo", pero el
documento firmado por el brigadier general (av) Enrique Bonelli solo
admitió el traslado de aquellos pasajeros y su entrega al Ejército
Nacional.
A 30 años de aquel vuelo, el
Ejército no revela el destino de sus pasajeros, a quienes llamaban
"los del ómnibus" porque en un colectivo del Servicio de Material y
Armamentos los llevaron al centro de torturas "300 Carlos", donde
habrían permanecido vivos un mes, antes de su asesinato colectivo.
¿ Alguien sabe la verdad ?
(*) Actualmente es periodista del diario La República. Investiga el
tema desde hace más de 20 años. Sus trabajos han servido como fuente a
la causa judicial.
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